Cultura Calzonera: ¿Para gustos? ¡Los calzones de colores!
- Siedorff
- 1 sept 2023
- 13 Min. de lectura
Septiembre de 2023.
"De colores, de colores, son los calzones que usa mi papá ..." cantaba un compañerito en primero de primaria en la clase de música, mientras los demás niños inocentemente, al unísono replicaban con una coordinada y fuerte carcajada grupal acompañada de gritos; mientras de forma casi inmediata, el profesor buscaba el control del grupo nuevamente.
- ¡Niños, niños! ¡No estén jugando! ¡Vamos a cantar de nuevo! -
- De colores, de colores, se visten los campos en la primavera, de colores, de colores, son los pajaritos que vienen de afuera ... - cantábamos todos nuevamente, en coro buscando seguir el ritmo del compás impuesto por el profesor.
Pero ¿Sería que ese comentario inocente del pequeño Eduardo de unos seis años, además de conseguir que el grupo entero soltara una carcajada de su chiste ... tenía una experiencia o tal vez cierta información de trasfondo? Pensemos que naturalmente lo habría dicho, dado que él, mejor que nadie dentro de ese salón de clases, sabía que su papá, piloto comercial de una reconocida aerolínea en el país, usaba calzones de diferentes colores al blanco tradicional y que en variadas ocasiones había podido presenciarlo.

Un cierto detalle que no tendría que ser algo de lo que tendríamos que escandalizarnos o reírnos, pero desde temprana edad el tema de los calzones, incluso para mi generación se buscó convertir en un tabú, algo de lo que no se debía hablar e incluso un motivo que nos debía provocar cierta vergüenza ante el descubrimiento de los demás y así nos lo enseñaban caricaturas por ejemplo las clásicas de Warner Brothers dónde la ropa interior era un tema de total vergüenza e incluso algo sumamente ridículo que nadie, pero absolutamente nadie tendría que ver, aún cuando se tratase del bóxer más cutre con estampado de corazones sobre un fondo blanco soso. Una cosa que debíamos atesorar como el mejor de nuestros secretos y ocultarlo a toda costa (tal vez, sí, hipócritamente) de ojos y conocimiento ajeno al meramente propio, incluso hasta en el radio de lo familiar.

Pienso que al menos para una buena parte de los niños de varias generaciones de la segunda mitad del Siglo XX, los calzones eran simplemente un elemento estandarizado, algo con lo que simplemente se debía 'cumplir' debajo de los pantalones por higiene y por costumbre: calzoncillos (generalmente trusas) en color blanco, que no llamasen la atención y que simplemente fueran ese 'fondo' debajo de la ropa, que fueran iguales a los de los demás niños.

Un detalle que he podido notar en diferentes puntos y momentos de mi experiencia es la gran aceptación de los hombres por los calzones de color azul, ¿Porqué?, no lo sé; y quizás se trata de ese patrón que se estableció en los años 50's para designar que el color azul era para los varones y el rosa para las niñas. Absurdo y negativo patrón que ha impactado a las generaciones en la masculinidad frágil.

No tengo las herramientas cuantitativas y cualitativas para decir esto, pero estoy seguro que 1 de cada 2 hombres tiene al menos un calzón de color azul, sin importar la gama de azul que este sea: marino, rey, celeste, cyan, turquesa, cerúleo, cobalto, índigo, ultramarino, etcétera ... es un color altamente aceptado por el género masculino en términos de ropa interior (ni sé para que menciono toda la cromática de azules, cuando a los cabrones les vale verga eso ... es azul y punto). La gran mayoría de las marcas lo ofrecen como un color básico adicional al blanco y el negro para cualquier versión de calzón en venta. Incluso en mi propia experiencia en espacios comunes de cambio de ropa, pareciera que el usar un bikini de color azul marino, es algo 'más aceptado' y que incluso puede llegar a pasar desapercibido, tal vez por la sobriedad que el color brinda sobre el corte en cuestión. Como si se tratase de una capa de "invisibilidad" que hace que no resalte de entre la multitud de calzones que puedan existir en la escena donde varios hombres se cambian de ropa.





En alguna ocasión (no se porqué) estaba viendo un programa de comentaristas deportivos mexicanos y en la repetición de un gol a un futbolista se le bajaron los shorts al momento de meter un gol de cabeza develando ante las cámaras de televisión un bikini en color azul marino, de lo más común y normalito, que la mayoría de los lectores de este blog puede tener guardado en alguno de sus cajones o incluso lo viste al momento de leer esta entrada. Todo transcurre normal mientras un par de ellos comentan la jugada y hazaña futbolista, un tercero añade ese comentario particular.
- Y además usa calzones azules - y posteriormente todos sueltaron la carcajada y alguno afirmó mientras reía naturalmente.
- ¡Exactamente ja ja ja ja! - Pienso yo que incluso los mismos comentaristas llegaron a usar en algún momento de su vida o en ese preciso momento, un bikini azul marino ¿Porqué lo digo? Porque es un color que se convirtió fácilmente en ese básico, desde niños hasta caballeros y porqué tal vez es algo que muchos cabrones de más de treinta años en esos años, a inicios de los dos miles, sin pedo aceptó ponerse y se sintió cómodo con ellos sin tener tantos prejuicios como los de ahora.

Por tal motivo es que considero que el azul marino, más allá de ser un color básico, es un color con el que muchos cabrones se sienten o se han sentido cómodos y seguros, tal vez un color más allá del blanco o el negro, que respaldan "esa masculinidad" que muchos hombres directa o indirectamente buscan en sus acciones y decisiones cotidianas.

Pero ... ¿Y qué decir del blanco y el negro? es cierto que ambos son colores básicos, más básicos que el azul marino y que estoy seguro que absolutamente todos hemos usado al menos uno de estos dos colores o ambos como parte de nuestra ropa interior. Absolutamente todas las marcas siempre buscan tenerlos como opción en su paleta de colores porque denotan sobriedad, seriedad, formalidad e incluso porque se sabe que combinan con todo o que no son ese "gran impacto" al tener que quitarse los pantalones por cualquier motivo.

Los calzones blancos pueden llegar a ser un traidor potencial, una auténtica arma de doble filo, pues requieren demasiada higiene por parte deY quien los viste, y no solo hablo de higiene personal (de limpiarse bien señores, sí, a eso me refiero carajo), sino que también el lavado de la ropa es algo que evidentemente se nota, puesto que si no se hace con el debido cuidado, con los productos adecuados e incluso separando colores puede teñirse de algún otro color con el que se mezcle o convertirse en ese espantoso color percudido que de plano le quita todo el encanto y mata pasiones. Ya saben que su servidor es completamente fan de diversas celebridades que han aparecido en algún calzón o bañador blanco a lo largo de esta historia contemporánea (deberían darme un libro con esto de las reformas de la SEP jaja) entre ellos mi Omarcito Fierro, Eduardo Santamarina, Carlos Montilla, Bobby Pulido ... entre tantos y tantos otros que me han dejado sin aliento al verlos en un calzoncito blanco, (¡¿Qué decir del mismísimo Pablo en el club?! si no han leído esa entrada no sé que chingados esperan ¿Quieren que me vuelva a tomar vacaciones de 8 meses para que valoren? ¡Ah pues corran a leerlo o releerlo!) un calzoncito tan perfecto que me ha hecho desear vestir calzones blanco por días consecutivos gracias a semejante aportación pero sobretodo: inspiración. Personalmente no le tengo miedo al calzón blanco ... mas sí un respeto por el enorme cuidado que implica y por supuesto que me encanta lucirlo, así nuevecito, con la etiqueta recién quitada en los vestidores del gym. Una experiencia casi religiosa.

El color negro también es algo traicionero, puesto que a pesar de que oculta errores de higiene y cuidado personal (depende, hay cada caso que ¡Qué bárbaros!) también resulta una amenaza, pues el negro se decolora con las lavadas y pues ahí es una bomba de tiempo que poco a poco, en un abrir y cerrar de ojos, nos presenta un gris deslavado, que si bien es preferible (o ya ni se) a un blanco percudido, también puede ser algo culero a la vista (siempre se agradece, hombre). Muchos cabrones gustan de tener todos su calzones iguales y generalmente cuando es así, son negros. Recientemente en X y también en otra entrada les contaba de una experiencia en mi adolescencia, cuando vi en una película a Tom Hanks usando bikinis negros y me inspiró esa sensación de orden y homogeneidad en los calzones, llegando a pensar: 'Qué chingón sería tener todos los bikinis iguales, en negro y que no importe que día, traigas un bikini negro' ... Honestamente nunca he podido, puesto que me gana el amor por los colores y por mas que lo he intentado me gusta innovar e incluso combinar mi calzón con la ropa exterior ¡Porqué se vale!

Cuando éramos pequeños tal vez resultaba un tanto extraño encontrarse con otro niño que vistiera o se le vieran los calzones en color negro, mas no era algo completamente extraño. Pero lo más común es que se vieran calzones de diferentes personajes animados, esos que llamábamos 'de muñequitos' y que eran la moda entre diferentes niños ... pónganse a pensar que incluso del mismísimo Jorobado de Notre Dame de Disney sacaron calzones que vendían en los ganchos de Aurrerá ¿Porqué? Solo los modistas lo sabrán, pero de lo que estoy casi seguro es de recordar que algún compañero en la primaria los tuvo, algo que sólo quedará en su conciencia o la de su mamá (si es que se acuerda de tal hazaña).

Aún es nuestros 30s y más, existen cabrones que siguen utilizando calzones 'de muñequitos' y aquí es donde claramente entran los famosos calzones del conejito, los míticos Playboy que son fetiche de muchos pero odiados por otros tantos, (En lo personal se me hace interesante e incluso me prende que un cabrón orgulloso muestre sus calzones de conejitos sin pedo alguno, me hace pensar en el momento cuando se encontraban en el super eligiéndolos y más si son tipo string bikini ... siempre me pongo a pensar en el momento en el que un cabrón los usa por primera vez: aquello que pasa por su mente para animarse y dar ese salto a sentirse sexys, ya luego analizaremos eso) que ese disgusto viene simple y sencillamente ligado al precio y a la 'categoría' dentro de la cuál colocaríamos a un cabrón que compra ese tipo de calzones, tal vez pensando en su poder adquisitivo ... que muchas veces no tiene nada que ver, he conocido cabrones de dinero, pero que compran sus Playboy por mero amor a ese mito calzonero, claro que no lo andan gritando a los cuatro vientos.

Pero ahora hablemos del color rojo (agárrense porque así mi me voy a dejar ir con todo) fuera de esa referencia televisiva de los noventas, las revistas, el cine, los catálogos y tanto más en la publicidad, ese color que considero en lo personal tan especial, tan atrevido, tan machín, tan único e incluso tan mexicano ¿Y eso porqué pinche Siedorff? Pues me atrevería a decir que gran parte de los mexicanos tenemos o hemos tenido en alguna ocasión de nuestras vidas un calzón rojo. Sea tal vez por una tradición/costumbre de Año Nuevo o porque de cierta manera es un color que combina tan bien con la variedad de tonos morenos (sí desde claros hasta oscuros) que muchos mexicanos tenemos y que nos hacen tener resaltar todos nuestros atributos, frontales, traseros y hasta laterales. Desde el súpermecado hasta en tiendas departamentales casi siempre van a encontrar un pinche calzoncito rojo y casi siempre van a caer en la tentación y comprarlo, sean bugas o jotos, el gusto es parejo.

Los calzones rojos si bien, también tienen una cierta connotación de 'calzones de chacales' porque es un color llamativo que algunos circulos sociales lo han podido a llegar a ver como inadecuado o escandaloso. Aquí personalmente tengo que decir que mi madre tardó una eternidad en asimilar que me gustaban los calzones rojos desde niño y que sí o sí iban a formar parte de mi vida, llegando a decir incluso que eran calzones de "mecánico" o de "albañil" (sin ofender a nadie, aquí no se ofende, se cuenta la referencia de forma objetiva) pero que en mi personal y nunca humilde pero siempre realista punto de vista, tiene razón y es que en muchas ocasiones era de lo más normal ver al mecánico enseñando el 'chon' al momento de hacer su 'talacha' con los coches y de paso enseñando hasta la raya, siendo gran parte de las veces un bikini, tal vez por el poder adquisitivo, la falta de interés o por echar a perder un calzón bueno en la chamba del día a día (es decir, esos son los rudos, los del diario, los de batalla) claro, no se ataquen, ahora el poder adquisitivo permite fácilmente acceder a esos bóxers espantosos que han desplazado a los bikinis.

De los abañiles, pues nada qué decir que no sepan, digo, es muy conocido que a los trabajadores de la construcción les gusta mostrar sus calzones a diestra y siniestra, que no tienen ningún tipo de pudor o algo que les cause conflicto por ello, y que culturalmente se sabe que los calzones rojos forman parte de cierta manera de un 'starter kit' que en múltiples ocasiones y situaciones, muchos hemos podido visualizar el calzón rojo de algún trabajador de la construcción (antes muchos de estos, bikinis) mientras realizan su trabajo. Se les dice, nada aquí es por ofender, al contrario, tenemos mucho que aprender y agradecer de ellos.

¡Qué no se ataquen, repito! los calzones rojos son bien chingones, desde muy pequeño siempre quise calzones rojos, que si bien era más difícil conseguirlos para un niño, no era del todo imposible ... y mi sorpresa era que también llegaba a tener otros compañeritos en la primaria o amigos de fuera de la escuela que tenían calzones rojos y no se si ya les conté del campamento de fin de cursos de primaria, donde los guías/tutores de campamento era de lo más normal también que trajeran calzones rojos abajo de los pantalones, porqué es chingón.

Caso contrario de un calzón de color azul marino, el color rojo es el color que menos pasa desapercibido en cualquier lugar y precisamente es el color que más va a despertar el ataque de cualquier heterosexual o 'closetero' cuando lo ve en una 'especie' que no sea precisamente un bóxer ... ¿Porqué? Porqué le llamará la atención y lo enloquecerá, buscando la aprobación de su comentario por cualquier otro heterosexual o 'closetero' que esté a su alrededor, sí, son pendejos. Pero no todo es amargo en este color, puesto que me ha tocado ver en varios gimnasios a cabrones que usan bikinis, string bikinis, tangas y suspensorios en color rojo, sin el menor comentario de algún otro.

En una temporada a la que asistía al Smart Fit, me tocaba coincidir seguido con un cabrón que quizás tendría por arriba de unos 36 años y que en alguna ocasión lo vi con sus hijos pequeños en el mismo centro comercial un sábado, por lo que indicaba que era un vato casado, que una mujer le lavaba esos bikinis. El caso particular es que era un cabrón que siempre, siempre usaba bikinis de color rojo. Bikinis muy normalitos, de diferentes anchos a los lados, pero siempre de color rojo, desde los clásicos bikinotes (guiño, guiño) Rinbros o Playboy hasta esos sabrosos bikinis de lycra, esos de tianguis que seguramente le compraba 'su vieja' cuando iba a hacer el mandado y aprovechaba para comprar ese detallito que ella misma iba a ver en todo su apogeo para una 'noche sexy', ya que marcaban perfectamente su miembro dormido dentro del bikini. En verdad era casi un espectáculo coincidir con él y verlo quitarse toda la ropa para dirigirse en bikini rojo de una manera lenta hacia las regaderas y tal vez posteriormente verlo cambiado con otro bikini diferente pero en color rojo, tal vez más chiquito y sabroso que el anterior que se había quitado.

De cierta forma siempre llegué a pensar que lo hacia un tanto 'a propósito' además de que es de mencionarse que tenía un cuerpo en buena forma y que sabía que lo lucía bastante rico. En mi mente lo bauticé a los varios días de coincidir y ver esa característica como 'El señor bikinis' (Me gusta bautizar mentalmente a los diferentes personajes del gym, ya en otro post les hablaré de eso) y fue muy gratificante cuando nos comenzamos a saludar y posteriormente a platicar casualmente mientras ambos nos encontrábamos en calzones después de entrenar, pero como cualquier 'amistad' del gym, un día dejamos de coincidir y no se que habrá ocurrido con el Señor bikinis, espero que en algún lugar de la Ciudad de México siga enseñando sus sabrosos bikinis rojos de tianguis sin pena en el vestidor, como siempre lo conocí.

En alguna ocasión cuando era más morro, en unas vacaciones, estaba en casa de mis abuelos y llegó el señor que revisaba el medidor del agua potable. A regañadientes fui a abrir la puerta, pues todos los adultos se encontraban ocupados y me mandaron a mí, así que no me quedó mas remedio que ir a atender la puerta. Abrí y pasó lo normal, era un señor promedio, bigotón, de entre unos treinta y cuarenta años que iba por parte del servicio a tomar la lectura para determinar el costo del suministro. Lo dejé pasar y sin mayor cruce de palabras se agachó a tomar la lectura del medidor para revisar la toma y yo me quedé detrás de él para sin saberlo ni esperarlo observar el momento mientras se agachaba y dejaba ver el elástico delgado de su calzón que delataban perfectamente que se trataba de un buen bikini en color rojo, que mientras anotaba en su bitácora los números de la lectura yo observaba detalladamente en silencio aquél detalle inesperado para retirarse más rápido de lo que esperaba.

Anécdotas con calzones rojos tengo a puños llenos y podría contarlas todas con lujo de detalles innecesarios, entre tendederos ajenos, en la escuela (ya les he contado varias), en el trabajo, gimnasio y a lo largo de diferentes experiencias que me ha presentado la vida, que ya les iré contando poco a poco (si no me entra la hueva de 8 meses otra vez, ja ja).

Siempre me hace pensar que cuando un cabrón se compra un pinche calzón rojo lo hace pensando en que se quiere ver interesante, rico o sexy con ellos, más cuando se trata de un calzoncito chiquitito: bikini, string bikini, tanga, etcétera. De la misma forma por alguna razón siempre que encuentren bikinis chiquitos, el rojo será de las opciones de color, por alguna razón. Desde nuestro lado quedará darles perpetuidad mientras los sigamos consumiendo y enseñando.

Por supuesto que existe otra variedad enorme de colores: grises, verdes, morados, amarillos, rosas, naranjas, fosoforescentes, metálicos, etcétera, etcétera. ¿Para gustos? Los calzones de colores, así que cuando los vean, cómprenlos y disfrútenlos.

Particularmente tengo un fetiche un tanto reciente por los calzones de color rosa (en una amplia variedad de tonos) puesto que me parece un color muy exótico y que por muchos años ha estado encadenado a ese eterno tabú de los colores que les mencionaba anteriormente, por lo que para mí también representa liberación, romper los tabúes, las reglas de la "masculinidad" y que un bikini en color rosa desde mi punto de vista, puede verse per-fec-to, masculino, chingón, sabroso ... pero siempre y cuando lo sepan usar y sobretodo se sientan seguros de lucirlo, porque recuerden que la seguridad se ve y se nota siempre (hasta en las fotos), además de que la seguridad en ustedes mismos es el mejor accesorio que puede ponerse encima un cabrón, así que ¡Seguros, siempre cabrones!

Ya para no hartarlos con este regreso al blog, la neta cabrones: siempre cómprense ese calzón, en el color que más les guste, en el que nunca se han atrevido a usar, ¿Qué chingados si es de Tarzán o atigrado? ¿Qué mas da si es rosa o morado? ... ¿O fosforescente? ¡Ustedes cómprenlo y disfrútense! La pinche vida es hoy y hay que disfrutarla cada minuto, sientan su calzón todo el día, sépanse sexys, que debajo del traje, del pantalón, short, pants, jeans o lo que sea que traigan puesto como prenda exterior ... debajo saben que traen un pinche calzoncito tan único como ustedes y que lo decidieron ese día porque se quieren y se disfrutan cada pinche momento ... ya si lo pueden enseñar a otros ¡Qué pinche chingón!

No me dejen hablando a lo güey, ustedes cuéntenme en los comentarios lo que piensan de los colores, sus experiencias y demás, todo es bienvenido, se los prometo.

¡Igual que siempre ha sido un pinche placer escribir para ustedes, ya nos hacia falta!
Abrazote papás.
S.
*** Las opiniones publicadas en este blog son meramente propias, algunas derivadas de experiencias personales y otras tantas originadas de mi investigación personal.***
Me siento seguro usando ropa interior de color azul, negro, blanco o jaspe, siempre que no sea reveladora. Si me quito el pantalón y alguien me ve en calzones se que no estoy fuera de la norma.
Compré unos bikinis Playboy de colores básicos, pero tienen conejitos y me da vergüenza que alguien me vea usándolos o que los vean en el tendedero, por eso los colgaba en mi cuarto. Aún así me gustan los briefs, los bikinis, y las tanga más si son rosa, jaspe o de rayas, me resultan muy provocativos.
Buenas, amigo... Aquí, desde Buenos Aires, Argentina, un lector asiduo de tu blog, y firme fan de la ropa interior masculina. Me encantaron las fotos que ilustran esta entrada. Te cuento que, por estas latitudes, ya casi es imposible diferenciar un slip de un bóxer. Excepto por un par de marcas, notoriamente inspiradas en el público gay como consumidor, las demás, que son más ampliamente publicitadas, te venden slips que tienen tanta tela que no se diferencian de un minibóxer, lo cual supone, para tipos como yo, para quienes cuanta menos tela por allá abajo, tanto mejor, todo un inconveniente a la hora de comprar calzoncillos. Soy fan del tipo de slip de estilo tanga exhibido en las fotos (sin…
¡Qué bueno que escribiste acerca del tema de los colores! Totalmente de acuerdo contigo en lo que escribiste para esta publicación, bueno sólo una discrepancia: el color blanco no es de mis favoritos, será quizá porque de niño mis padres siempre, invariablemente me compraban las típicas trusas blancas y yo recuerdo que ya con 9 o 10 años ¡¡yo moría por usar ropa interior de colores o estampados!! En esos tiempos de mi infancia -años ochentas - todavía no se usaban tanto los boxers, es más creo que no había o si acaso muy pocos modelos, lo que "rifaba" eran las trusas y obvio los bikinis tanto para niños como adultos, recuerdo que era súper normal que se usaran la…
Ya me aventé la entrada,  primero que nada muchas gracias por tomarte el tiempo de redactar algo tan claro y extenso, todas las imágenes de referencia están bien chingonas y se valora el tiempo y dedicación que toma para crear el acervo necesario para cada entrada del blog. Me hiciste recordar mi primer calzón chingon, que fue una tanga color rojo (vino) de Joe Snyder, a los 9 años. Me quedé con ganas de conseguirme un buen bikini rojo... pondré manos a la obra. Muchas gracias de nuevo y ¡saludos, Siedorff!